COLOMBIA:Se debilitan los partidos tradicionales





Yadira Ferrer

BOGOTA, 11 mar (IPS) - El fortalecimiento de los movimientos independientes
parece el resultado más relevante de las elecciones parlamentarias del
domingo en Colombia, celebradas en medio del recrudecimiento del conflicto
armado y como antesala de las presidenciales del 26 de mayo.

El opositor Partido Liberal continuará siendo el sector con mayor
representación en el Senado de 102 miembros, al obtener 29 escaños, pero
perdió 19 de los que había logrado en las elecciones de 1998. La
participación del gobernante Partido Conservador también se redujo, de 15 a
13 senadores.

Así, casi 60 por ciento de la cámara alta quedó en manos de coaliciones,
movimientos y partidos minoritarios, que ganaron 21 escaños respecto de
1998.

El Partido Conservador también redujo su presencia en la Cámara de
Representantes, de 28 a 21, así como el Liberal, de 84 a 53. Los restantes
92 diputados, 55,4 por ciento del total de 166, son ajenos a los partidos
tradicionales.

El más votado entre los 102 senadores electos fue Luis Ramos, escindido del
gobernante Partido Conservador y que participa en una coalición
independiente en respaldo de la candidatura presidencial de Alvaro Uribe,
disidente del opositor Partido Liberal.

El ex guerrillero Antonio Navarro fue el segundo candidato al Senado más
votado, seguido por el disidente liberal Germán Vargas, quien también apoya
a Uribe, cuya coalición critica las negociaciones del gobierno de Andrés
Pastrana con las FARC y el ELN, las principales organizaciones insurgentes.

La alta votación de Ramos y Vargas es "una señal de rechazo a los
violentos", dijo este lunes Uribe, cuya candidatura presidencial recibió
59,5 por ciento de las preferencias en la última encuesta de la empresa
Napoleón Franco, realizada a fines de febrero y divulgada este mes.

El cuarto candidato a senador más votado fue Carlos Gaviria, ex integrante
de la Corte Constitucional y dirigente del Frente Democrático de Izquierda,
que postula a la presidencia al ex sindicalista Luis Garzón.

Mientras, Navarro y el también ex guerrillero Gustavo Petro, quienes
abandonaron las armas en 1989, encabezaron la nómina entre los 166 diputados
electos. Su partido político, Fuerza Independiente, aún no ha decidido a qué
candidato presidencial respaldará.

La figura de Uribe se catapultó en las encuestas tras la ruptura de las
negociaciones entre el gobierno de Andrés Pastrana y las FARC (Fuerzas
Armadas Revolucionarias de Colombia) a fines de febrero.

Según la encuesta de Napoleón Franco, el candidato presidencial del Partido
Liberal, Horacio Serpa, fue preferido por 24 por ciento de los
entrevistados, la independiente Noemí Sanín, por 5,1 por ciento, Garzón, por
1,2 por ciento, y el del oficialista Partido Conservador, Juan Restrepo, por
0,8 por ciento.

La abstención fue este domingo de cerca de 60 por ciento de los 23 millones
de ciudadanos habilitados, frente a 55 por ciento de las elecciones
parlamentarias de 1998.

Los resultados indican que una mayoría relativa sigue favoreciendo a los
partidos tradicionales, dijo a IPS el investigador de la estatal Universidad
Nacional Luis Valencia.

Conservadores y liberales mantienen su ventaja, según Valencia, por la
compra de votos y el "clientelismo" (canje de votos por empleos públicos,
becas en universidades privadas dominadas por políticos y favores
personales).

Por su parte, Navarro sostuvo que "los resultados de este domingo muestran
la necesidad de pensar seriamente en un referéndum que haga reformas
políticas de fondo, porque el país no puede seguir teniendo un Congreso
(legislativo) tan clientelista como el que se eligió".

Las elecciones fueron "una gran demostración de civismo", sostuvo, en tanto,
el jefe de la delegación de observadores de la Organización de Estados
Americanos (OEA), Santiago Murria.

En la mayoría del territorio los colombianos "acudieron a votar" y
"vencieron la intimidación" de guerrilleros y paramilitares "con resultados
satisfactorios", dijo el ministro del Interior, Armando Estrada.

"No se puede olvidar la coyuntura en la cual se llevó a cabo la jornada
electoral, con una escalada terrorista sin precedentes por parte de grupos
armados al margen de la ley, que han querido intimidar a los colombianos",
indicó el vicepresidente y ministro de Defensa, Gustavo Bell.

Unos 154.000 militares y policías fueron desplegados para garantizar la
normalidad en las elecciones.

Sin embargo, en 15 de los 1.092 municipios del país los 37.000 ciudadanos
habilitados para votar no pudieron ejercer su derecho a causa de sabotajes
cometidos por insurgentes de las FARC y el ELN (Ejército de Liberación
Nacional).

En varias de esas localidades los rebeldes intimidaron a las autoridades
electorales para impedir la votación y en otras quemaron los documentos
necesarios para realizar los comicios, mientras seis localidades recibieron
ataques rebeldes.

Ocho personas resultaron heridas en la localidad de Silvania, en el central
departamento de Caldas, cuando supuestos guerrilleros de las FARC lanzaron
una granada contra un autobús cuyo conductor desoyó la orden de detenerse.

Así mismo, las FARC dinamitaron dos puentes en el meridional departamento de
Cauca y dos torres de transmisión de electricidad en el septentrional
departamento de Sucre.

La suerte no acompañó el domingo a los ocho legisladores secuestrados por
las FARC que procuraban la reelección. Solo la diputada del central
departamento de Huila Gloria Polanco, del Partido Conservador, tuvo éxito.
Polanco fue secuestrada el 26 de julio pasado. (FIN)


Nello

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