COLOMBIA: Terror en Catatumbo



ADITAL. 23.01.06 -

COLOMBIA: 	Terror en Catatumbo

Adital - Con la entrada en funcionamiento en Norte de Santander de la Brigada n° 30 en el pasado mes de diciembre y de la Brigada Móvil nº 15 a partir de enero, el temor se ha propagado entre las comunidades del Catatumbo. Según la Asociación Campesina del Catatumbo esto a causa de las declaraciones del presidente Álvaro Uribe, el 16 de diciembre, afirmando que en el Catatumbo existió una "paz ilegitima, derivada de la presencia paramilitar" y que la única forma de "devolver completamente la paz al departamento es a través de nuestra fuerza pública".

"Al parecer en la declaración al presidente se le olvidó que la "pacificación" a la que hace referencia costó la vida de por lo menos 5.200 pobladores de la zona, cuyos cuerpos fueron a dar en fosas comunes y a las aguas de los ríos Tibú, Catatumbo, y Río de Oro. Por otra parte pareciera que para el presidente la única diferencia entre militar y paramilitar es la legitimidad. ¿Será que para Uribe el accionar militar y paramilitar debe ser el mismo y lo único que debe cambiar es la insignia (legítima) o el brazalete (ilegítimo)?", señala la Asociación.



En el municipio de Convención continúan los paramilitares (Bloque Norte - AUC) impidiendo el libre tránsito de los campesinos. En el sitio conocido como La Cadena, ubicado a pocas cuadras del Batallón Plan Vial Especial y Energético nº 10 (La Esmeralda) y del puesto de policía, paramilitares vestidos de civil y armados obligan a los conductores de servicio público intermunicipal a detenerse por cerca de 15 minutos antes de continuar sus recorridos. En este mismo punto los paramilitares han retenido víveres y personas, las cuales son llevadas a áreas alejadas y posteriormente asesinadas. Testigos denuncian que tan sólo entre el 30 de diciembre y el 12 de enero alrededor de cinco personas fueron ultimadas por los paramilitares de La Cadena.



Por otra parte se afirma que alrededor de 150 hombres pertenecientes al Bloque Norte de las AUC han llegado a Convención con el fin de incursionar violenta y sanguinariamente a la región y darle así, antes de su desmovilización, "la despedida" a los campesinos. En las últimas semanas, los habitantes han visto cerca de 35 hombres armados y uniformados a campo traviesa en las veredas Campo Alegre, Miraflores y Los Llanos, a pesar de que en estas zonas hacen presencia permanente efectivos del Batallón Plan Vial Especial y Energético Nº 10.



A la presencia de paramilitares en la zona se suma el inicio esta semana de un operativo militar en el Catatumbo. Desde hace dos semanas, el "avión fantasma" ha sobrevolado los caseríos, bombardeando el día de ayer el corregimiento de El Aserrío, destruyendo bienes civiles, en una clara infracción al derecho internacional humanitario. Esto ha generado en la comunidad miedo a movilizarse o concentrarse.



No es la primera vez que asentamientos de la población civil han sido destruidos por la aviación, tales fueron los casos en anteriores operativos del corregimiento de San Juancito y de la vereda El Suspiro. Al terror generado por el fuego aéreo indiscriminado se suman los anuncios hechos por las tropas llegadas a El Aserrío sobre la presencia de paramilitares del grupo "Águilas Negras" entre las unidades militares que vienen desplazándose desde Convención hacia La Trinidad.



Parte del terror de las comunidades se debe también a las detenciones masivas y arbitrarias que vienen realizando el ejército y los organismos de inteligencia del estado contra los habitantes de la región, a esto se suma que el ejército ha empezado a bloquear la entrada masiva de víveres y alimentos a la zona, perjudicando únicamente a la población civil, quienes están pensando en la posibilidad de un desplazamiento forzado masivo ante el miedo de ser victimas de la barbarie paramilitar y el accionar de las Fuerzas Militares, que desconociendo el derecho internacional humanitario atacan y agreden a la población civil no combatiente.



Ante esto, la Asociación Campesina del Catatumbo pide a las organizaciones sociales, defensoras de derechos humanos, ONG, medios de comunicación y a la sociedad civil nacional e internacional, acompañen a las comunidades del Catatumbo y a sus procesos organizativos para que no queden sometidas al terror que históricamente han tenido que vivir.