analisi dal sudamerica del cambio di rotta della globalizzazione dopo l'11 settembre



DESARROLLO:
Atentados contra EEUU cambian rumbo de globalización

Gustavo González

SANTIAGO, 28 sep (IPS) - Los ataques del día 11 en Nueva York y Washington,
así como la respuesta de Estados Unidos, abren interrogantes sobre el futuro
de la globalización y de los movimientos que cuestionan ese proceso.

El historiador y periodista italiano Gennaro Carotenuto y el periodista
chileno Víctor Hugo de la Fuente advirtieron el riesgo de que se satanice a
los movimientos globalifóbicos por sus críticas contra la hegemonía mundial
de Estados Unidos.

"La reacción de muchos será la impuesta por los medios de comunicación:
cualquier crítica al imperio (Estados Unidos) es hoy en día casi complicidad
con el terrorismo", dijo a IPS Carotenuto desde su centro de trabajo en la
Facultad de Comunicaciones de la Universidad de Macerata, en Italia.

La posible prevalencia de ese tipo de enfoques sería "un golpe gravísimo"
para los críticos de la globalización neoliberal, agregó Carotenuto, miembro
del Foro Social de Génova, que promovió las protestas pacíficas durante la
reunión del Grupo de los 8 países más ricos del mundo, realizada en julio en
ese septentrional puerto italiano.

Por su parte, De la Fuente sostuvo en Santiago de Chile que "es evidente que
Estados Unidos y los sectores más reaccionarios ya se han lanzado contra los
movimientos que se oponen a la globalización neoliberal intentando
demonizarlos".

"Pero nuestros movimientos son pacifistas y defienden valores y principios
apreciados por la gran mayoría de la población, como son la justicia y la
paz social", agregó el coordinador en Chile de ATTAC (Asociación por una
Tasa a las Transacciones Financieras y la Acción Ciudadana).

De la Fuente dijo a IPS que el presidente estadounidense George W. Bush
"pretende chantajear a los países y habitantes del planeta señalando que se
está con Estados Unidos o se está con el terrorismo".

Para Carotenuto, los ataques del día 11 contra las torres gemelas del World
Trade Center, de Nueva York, y el edificio del Pentágono, sede del
Departamento de Defensa, en Washington, son también "hijos de la
globalización".

"Esto es así en el sentido de que realizaron lo que jamás había pasado en la
historia de Estados Unidos: llevar la 'guerra' a su territorio. Aunque la
idea de que haya sido un acto de guerra, según la versión de Bush, es
funcional al sistema que él mismo preside", indicó el activista y académico
italiano.

Washington "siempre pensó poder actuar en política exterior sin que ello
tuviera consecuencias en la casa propia, y esa idea está completamente
superada por los eventos del día 11", comentó Carotenuto.

Tras sentenciar que esos atentados "son condenables desde todo punto de
vista", De la Fuente estimó que constituyen también un resultado de los
intentos de implantar el capitalismo y la globalización neoliberal "como el
único sistema y camino posible para la humanidad".

El coordinador chileno de ATTAC insistió en que la globalización ha
acentuado las diferencias entre países ricos y pobres, y eso beneficia sólo
a los grandes grupos económicos.

"Mientras se mantenga esa situación y exista una superpotencia que se arroga
el papel de gendarme internacional, se seguirán generando odios y actitudes
de violencia, incluso irracional como es el terrorismo", apuntó De la
Fuente.

Los dos activistas coincidieron en que la decisión de Estados Unidos de
encauzar la respuesta internacional a los ataques a través de la
Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) está acentuando la
pérdida de influencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el
mundo globalizado.

"Hoy, más que nunca, es necesario que existan organismos a nivel
internacional como la ONU y la Corte Penal Internacional, para que ayuden a
resolver los conflictos y no se imponga la ley del más fuerte", dijo el
periodista chileno.

A su vez, Carotenuto apuntó que la última vez que la ONU y su Consejo de
Seguridad tuvieron algún protagonismo fue en la guerra del Golfo, en 1991,
porque entonces todavía existía la Unión Soviética.

Una de las dudas planteadas es si de esta crisis emergerá un sistema
internacional caracterizado por un rumbo más militarizado de la
globalización y con una mayor presencia hegemónica de los Estados Unidos.

Según la canciller de Chile, Soledad Alvear, el gobierno de Bush está
haciendo "un esfuerzo diplomático importante" por alejarse de esa
posibilidad y generar una respuesta conjunta de la comunidad internacional
contra el terrorismo.

Alvear apuntó que las convenciones mundiales y hemisféricas, como el Tratado
Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), firmado en 1947, deben ser
adecuados a una nueva realidad, que cambie sus parámetros iniciales
inspirados en la guerra fría y se sitúen frente a las "nuevas amenazas" del
terrorismo y el narcotráfico.

Carotenuto no descartó que Estados Unidos, debido a la necesidad de buscar
apoyos para ganar militarmente su "guerra contra el terrorismo", deba ceder
en aspectos de la ortodoxia neoliberal con que se rige en sus relaciones
económicas internacionales.

Es probable que, como consecuencia de esas concesiones, surja un mundo más
multilateral en lo económico luego de esta crisis, comentó el historiador y
periodista italiano.

"Lo que sí es seguro es que habrá una dramática disminución de los derechos
civiles", en el contexto de las medidas de seguridad que se están adoptando
después de los atentados en Estados Unidos.

"¿Hasta cuándo será obligatorio presentarse tres horas antes a tomar un
avión?", se preguntó Carotenuto.

Se aceptan esas restricciones porque "hay miedo y patriotismo", pero no se
sabe hasta cuándo las soportará la economía neoliberal, señaló.

En estas condiciones, al movimiento antiglobalización le resulta "mucho más
difícil volver a salir a la calle", concluyó el dirigente del Foro de
Génova.



Nello

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